3.2.07

Especulación inmobiliaria en Mataró

Los políticos de Mataró no pueden dejar de aprovechar la oportunidad que representa la escasez de suelo urbanizable que hay en la ciudad. Y cuando hablo de oportunidad me refiero, naturalmente a la oportunidad de especular.

Resulta que El Corte Inglés quiere abrir un centro comercial en Mataró. Es curioso el eufemismo que utilizan los políticos de mi ciudad. Por alguna misteriosa razón, nunca utilizan la expresión «se va a construir un Corte Inglés», sino «se va a instalar una locomotora comercial que impulsará el comercio en el centro de la ciudad». Ignorando que cuando, hace unos años, el dueño de los cines Iluro, Núria y Mataró bajó la persiana, ya era vox populi el rumor de que se había recibido una jugosa oferta de El Corte Inglés para instalar un centro comercial donde antes se encontraba el histórico cine Iluro.

Pero a lo que íbamos. Por lo visto El Corte Inglés no es de los que llegan a una ciudad, solicita una licencia de actividades comerciales, compra un terreno, construye y abre sus puertas. No. El Corte Inglés es una de las mayores empresas españolas, y puede permitirse el lujo de exigir al Ayuntamiento ciertas «condiciones volumétricas y estratégicas» a cambio de convertir una «ciudad de segunda» en una ciudad «con Corte Inglés».

Resulta que, junto a los terrenos adquiridos por la «locomotora», se encuentra actualmente el edificio de la antigua fábrica «Fàbregas i de Caralt». Este edificio está (estaba) considerado un edificio de gran valor histórico, y había recibido la calificación «Patrimonio arquitectónico de nivel A». O lo que es lo mismo: edificio intocable; el ayuntamiento debe promover su restauración y conservación.

Es entonces cuando llega el señor «Corte» (o tal vez fue el señor «Inglés», tanto da, total son familia...), se da una vueltecilla por los alrededores de sus nuevos terrenos y, tras ver la fábrica, realiza una llamada desde el teléfono de su Mercedes: «¡Coño, Ramírez! ¿Qué es esta cosa en ruinas que hay aquí al lado? ¡Qué asco! ¡A ver si un día nos lo vamos a encontrar lleno de okupas! Llame al alcalde, y dígale que o lo tira abajo, o nos llevamos el asunto a Granollers».

Resultado: el alcalde (o el que corresponda), en vez de decirle al señor «Corte» (o al señor «Inglés») que no sólo no van a quitar la fábrica sino que ya puede ir soltando pasta porque la restauración del edificio la va a pagar «la locomotora», lo que hace es asignar a la fábrica la calificación de «Patrimonio arquitectónico de nivel H». O, lo que es lo mismo: morralla desechable. «Quítenmela de enmedio que, para que no cante demasiado la cosa y no perdamos demasiados votos, vamos a hacer 600 pisos y un cole».

Y que nadie me malinterprete: prefiero que haya 600 pisos y un colegio (sobre todo si son VPO y no pisos de lujo, lo cual me temo que «va a ser que no», no sea que vayan a vivir pobres al lado de «la locomotora») en lugar de un edificio en ruinas.

Mi opinión se basa, lo admito, en que no tengo ni repajolera idea de arquitectura, me la suda el patrimonio histórico y, además, la fábrica me parece fea de cojones.

Lo que me jode son los motivos y los modos del ayuntamiento: por exigencias de una entidad privada y mediante puñetazo en la mesa. No son maneras.

De momento varias asociaciones han alzado la voz, y se ha creado una plataforma ciudadana para intentar salvar la fábrica. Espero que lo consigan o que, al menos, consigan meter bastante ruido y tocarles los cojones a todos los que puedan.

Más detalles en: Prou especulació (en català).

Supongo que da lo mismo porque a estas alturas a uno ya no le escandaliza nada venga de quien venga pero, sólo para que conste, en Mataró también gobierna el «tripartit» (PSC, IC-EV y ERC), govern d'esquerres i de progrés. Asco de vida.


2 comentarios:

  1. Angel, cuanta razon llevas.
    Asco de vida.
    Pero asco asco

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  2. Esa es la qieja que se ha tratado de transmitir frecuentemente desde la trama, que cuando los señores importantes (lease el Sr. Corte, o el Sr. Inglés, o el Sr. Vodafone, o Gas Natural o la Sra. La Caixa) llaman a palau (qualquiera que sea el "palau"), se ponen.
    El tema del patrimonio (que a mi si me interesa) se lo pasan literalmenmte por el arco triunfal y las actuaciones se disfrazan de "locomotoras" económicas que generaran miles de puestos de trabajo, riqueza varia (sobre todo a unos pocos), etc.

    Es lo que hay, no depende de tripartito o mono partito, cuando esos señores llaman, quien sea el habitante del "palau", se pone.

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