21.2.07

El futuro del sector inmobiliario en España

Unos enlaces que he encontrado en el boletín de Vivienda Digna:

  • Según el Banco Europeo, las estadísticas de evolución de precios que presenta el Ministerio de vivienda son, como diríamos... «imaginativas».
  • La OCDE avisa.
  • The Economist también avisa.
  • Parece que el Banco Europeo ha lanzado un aviso.
  • Los del Financial Times no se quedan cortos avisando.
Pero bueno, ¿hay alguien escuchando? ¡señora ministra! ¿nos oye? ¡estamos tratando de avisarle!

Ah, por cierto, nos vemos el día 24 de marzo:


7.2.07

Paripé (definición de manual)

Si buscáis la palabra «paripé» en el diccionario, la definición bien podría ir acompañada, como botón de muestra, de un enlace a esta noticia publicada hoy en la web del Ayuntamiento de Mataró.

Va un bocata de chopped a que la empresa que gana el concurso es la «locomotora» esa de la que os hablé el otro día. ¿Alguien acepta la apuesta?

3.2.07

Especulación inmobiliaria en Mataró

Los políticos de Mataró no pueden dejar de aprovechar la oportunidad que representa la escasez de suelo urbanizable que hay en la ciudad. Y cuando hablo de oportunidad me refiero, naturalmente a la oportunidad de especular.

Resulta que El Corte Inglés quiere abrir un centro comercial en Mataró. Es curioso el eufemismo que utilizan los políticos de mi ciudad. Por alguna misteriosa razón, nunca utilizan la expresión «se va a construir un Corte Inglés», sino «se va a instalar una locomotora comercial que impulsará el comercio en el centro de la ciudad». Ignorando que cuando, hace unos años, el dueño de los cines Iluro, Núria y Mataró bajó la persiana, ya era vox populi el rumor de que se había recibido una jugosa oferta de El Corte Inglés para instalar un centro comercial donde antes se encontraba el histórico cine Iluro.

Pero a lo que íbamos. Por lo visto El Corte Inglés no es de los que llegan a una ciudad, solicita una licencia de actividades comerciales, compra un terreno, construye y abre sus puertas. No. El Corte Inglés es una de las mayores empresas españolas, y puede permitirse el lujo de exigir al Ayuntamiento ciertas «condiciones volumétricas y estratégicas» a cambio de convertir una «ciudad de segunda» en una ciudad «con Corte Inglés».

Resulta que, junto a los terrenos adquiridos por la «locomotora», se encuentra actualmente el edificio de la antigua fábrica «Fàbregas i de Caralt». Este edificio está (estaba) considerado un edificio de gran valor histórico, y había recibido la calificación «Patrimonio arquitectónico de nivel A». O lo que es lo mismo: edificio intocable; el ayuntamiento debe promover su restauración y conservación.

Es entonces cuando llega el señor «Corte» (o tal vez fue el señor «Inglés», tanto da, total son familia...), se da una vueltecilla por los alrededores de sus nuevos terrenos y, tras ver la fábrica, realiza una llamada desde el teléfono de su Mercedes: «¡Coño, Ramírez! ¿Qué es esta cosa en ruinas que hay aquí al lado? ¡Qué asco! ¡A ver si un día nos lo vamos a encontrar lleno de okupas! Llame al alcalde, y dígale que o lo tira abajo, o nos llevamos el asunto a Granollers».

Resultado: el alcalde (o el que corresponda), en vez de decirle al señor «Corte» (o al señor «Inglés») que no sólo no van a quitar la fábrica sino que ya puede ir soltando pasta porque la restauración del edificio la va a pagar «la locomotora», lo que hace es asignar a la fábrica la calificación de «Patrimonio arquitectónico de nivel H». O, lo que es lo mismo: morralla desechable. «Quítenmela de enmedio que, para que no cante demasiado la cosa y no perdamos demasiados votos, vamos a hacer 600 pisos y un cole».

Y que nadie me malinterprete: prefiero que haya 600 pisos y un colegio (sobre todo si son VPO y no pisos de lujo, lo cual me temo que «va a ser que no», no sea que vayan a vivir pobres al lado de «la locomotora») en lugar de un edificio en ruinas.

Mi opinión se basa, lo admito, en que no tengo ni repajolera idea de arquitectura, me la suda el patrimonio histórico y, además, la fábrica me parece fea de cojones.

Lo que me jode son los motivos y los modos del ayuntamiento: por exigencias de una entidad privada y mediante puñetazo en la mesa. No son maneras.

De momento varias asociaciones han alzado la voz, y se ha creado una plataforma ciudadana para intentar salvar la fábrica. Espero que lo consigan o que, al menos, consigan meter bastante ruido y tocarles los cojones a todos los que puedan.

Más detalles en: Prou especulació (en català).

Supongo que da lo mismo porque a estas alturas a uno ya no le escandaliza nada venga de quien venga pero, sólo para que conste, en Mataró también gobierna el «tripartit» (PSC, IC-EV y ERC), govern d'esquerres i de progrés. Asco de vida.


27.1.07

Cuando los héroes matan

Tengo que citarla aquí, porque esta viñeta de Romeu me ha parecido genial. Hay dibujantes capaces de expresar en dos frases lo que un periodista no consigue en una columna editorial:


Fuente: elpais.com


Es un tema delicado. No se trata de defender porque sí a alguien que sabemos de sobra que es un asesino miserable, sino de recordar que todos somos iguales ante la ley. Sobre este tema, os recomiendo echar un vistazo también a esta entrada en el blog de Ignacio Escolar.

13.1.07

Problemas para Llefi@Net

Según me cuenta mi amigo José Luís, el mobbing inmobiliario, al parecer, no sólo afecta a atemorizadas viejecitas con moño de esas que abren siempre la puerta a los desconocidos dejando la cadena puesta.

Llefi@Net, la red ciudadana del barrio badalonés de Llefià, está a punto de quedarse de patitas en la calle.

Llefi@Net es proyecto social creado por los vecinos del barrio de Llefià, que tiene, entre otros objetivos, la asesoría, formación y acceso a las nuevas tecnologías dirigidos a colectivos en riesgo de fractura social debido a su falta de recursos: niños, mujeres, parados, personas mayores, personas con nivel socio-cultural bajo, inmigrantes...

El especulador Juan Ruiz, dueño del local donde Llefi@Net realiza sus actividades (quien, por cierto, es dueño de varios locales más, y es presidente de la Asociación de Vecinos de Sant Joan Alt) quiere subir el precio del alquiler «a precio de mercado», un coste que la asociación no puede asumir, y ha amenazado en varias ocasiones con tomar medidas como la que piensa llevar a cabo el próximo lunes: cambiar la cerradura del local.

También es duro comprobar cómo las instituciones oficiales (Ayuntamiento de Badalona, Generalitat) tampoco parecen muy interesadas en ayudar a Llefi@Net.

Más referencias: el comunicado oficial de Llefi@Net (PDF, en català), noticia en Vilaweb (en català), en el blog de Marianitu y el envío a Menéame (si visitais este enlace, haced clic donde pone "menéalo", para intentar que la noticia pase a portada y así poder hacer mayor difusión).

Actualización: según nos cuenta JL, el local no pertenece a Juan Ruiz, sino a la asociación de vecinos de Sant Joan Alt (aunque esto no sé si es mejor o peor que el hecho de que pertenezca a un particular).

18.12.06

Noche de reyes

Pues fíjate tú: así, como quien no quiere la cosa, Las cosas de Lillo cumple hoy dos añitos. Y sumando.

Para celebrarlo, hoy no voy a escribir un post "quejica", ni echaré la vista atrás, como hice cuando cumplimos un añito, ni me excusaré por haber reducido el ritmo de actualización del blog.

Qué tal si os hablo de los reyes magos.

El regalo de reyes que más ilusión me hizo de pequeño fue el CineExín (otro que me encantó fue el Tente, aunque ese no me lo trajeron los reyes, sino que me lo regaló mi madre por mi sexto cumpleaños). Calculo que yo debía tener cuatro o cinco años, y recuerdo perfectamente (insisto: ¡perfectamente!) que me desperté nervioso y sobresaltado cuando aún era de noche (tuve que encender la luz, porque no se veía un carajo), y ahí estaba: esa caja azul de cartón (ver foto), con dibujo gigante del ratón Mickey, y cuya tapa, una vez abierta, hacía las veces de pantalla (también servía la pared, donde además se podía aumentar el tamaño de la imagen simplemente alejándote de ella... cosa de magia para un niño de cuatro años).



De regalo los CineExín traían dos películas (luego podías comprar películas sueltas). A mí me venía una de Popeye (por mí estupendo: Popeye eran mis dibujos favoritos por aquel entonces) y otra del pato Donald. El CineExín era un juguete complicado para un niño de mi edad: ni siquiera sabía poner o cambiar las películas, con lo que traía a mi madre frita pidiéndole que me cambiara la cinta cada dos por tres. Hay que decir que unos años después salió el "super" CineExín, de color azul, con películas en formato cartucho mucho más fáciles de intercambiar. Pero claro, ya no tenía el encanto que tenía el original de color butano, donde había que insertar el rollo de celuloide en la carcasa del proyector y luego pasar la película por las guías correspondientes.

Parece mentira lo que me entretuve con el dichoso cacharro. Algo tendría que ver, supongo, el hecho de que, por aquel entonces, a mí los reyes normalmente me traían un solo juguete (bueno, y la típica bolsa con chucherías, carbón dulce y paquete de cigarrillos de chocolate incluído). Es que «eran reyes pobres», me decía mi madre. Tengo la ligera sospecha, no obstante, de que aquellos reyes se pasaron varios meses ahorrando para poderme traer un juguete que apenas se podían permitir. Algún día, si me los encuentro entrando por la ventana, cuando vengan a traerle los regalos a mis hijos, no olvidaré darles las gracias.

Fuente de la foto: esta página.

10.12.06

Haciendo sábado

El señor Blogger ha tenido a bien concedernos el privilegio de migrar nuestro blog a la nueva versión de su sistema de gestión de blogs, así que puede que veáis cosas raras los próximos días. No os preocupéis: eso es que estoy cacharreando con las nuevas features del animalito, y de paso aprovecho para limpiar un poco la plantilla del blog.

Cosas de informáticos. Ya sabéis.

30.11.06

Otra vez Renfe

No es la primera vez que hablo de Renfe en este blog. Seguramente tampoco será la última.

Esta vez, aunque parezca mentira, no tengo nada que decir. Prefiero que hable un responsable de Renfe al que han entrevistado en un programa de radio de RAC-1. Resulta que el problema de Renfe en cataluña... somos los catalanes, que nos subimos tarde a los trenes, y que somos unos ansiosos que lo queremos "to pa nosotros" (¡que nos puede el ansia! que dirían Cruz y Raya):


Parece broma, lo sé. Pero no Y además lo es. Hay gente así, suelta por la calle, sin cadena, ni bozal, ni ná de ná.

Lo he dicho muchas veces ya: suerte que tengo de tener weblog; si me llego a guardar esto para mí solo, me sale una úlcera. O me da una subida de azúcar. O un síncope. O algo.

Update: ¡¡¡Cuidadín, que todo es coña!!! (yo he picado, sí... voy a matar a alguien).

27.11.06

Como en España, no se vive en ningún sitio

Apuesto a que todos habréis oído alguna que otra vez la frase que da título a este post. Yo mismo admito haberla dicho, medio en broma medio en serio, en alguna ocasión.

Pero oír esa misma frase en boca de un personaje de la película "Un franco, 14 pesetas", me ha revuelto el estómago. Pero vayamos por partes.

Ya hacía tiempo que andaba detrás de esta película, porque había oído muy buenas críticas, y he de decir que me ha sorprendido muy, pero que MUY gratamente, a pesar de que me daba un poco de reparo saber que el director y protagonista principal fuese Carlos Iglesias (Benito en "Manos a la obra", Pepelu en el Missisippi, etc). Después de ver la maravilla que ha conseguido crear Iglesias en su primera película, no puedo menos que pensar en la mala suerte que ha tenido con los papeles que le han dado en la tele hasta ahora.

Sin destripar demasiado el argumento, os diré que la película cuenta la historia de un padre de familia madrileño que, en 1960, es despedido de la "Pegaso", y no le queda otra que emigrar a Suiza a buscarse los garbanzos.

Como el propio Carlos Iglesias contó en una entrevista que Albert Om le hizo para "El Club", gran parte de la historia es autobiográfica: Iglesias pasó su infancia en Suiza (por cierto, habla perfectamente el alemán... ¿sorprendidos?), así que habla con conocimiento de causa (por ejemplo, el momento en que el niño cuenta que en España a los niños los trae una cigüeña volando y todos los demás niños suizos se descojonan, es verídico).

Pero en fín. Como os decía, un momento clave de la película es ese en que por fin pueden volver a Madrid y un cenutrio de esos de echarle de comer aparte les suelta algo como
«Estaréis contentos de haber vuelto, ¿no? Porque con lo racistas que son los extranjeros... ¡y eso que nosotros les recibimos con los brazos abiertos cuando vienen de vacaciones a España!»
Pues eso. Que si uno contempla el naufragio de una patera en el telediario e intenta dar un paso atrás para tomar un poco de perspectiva, no puede sino pensar en quiénes eran los inmigrantes hace apenas 40 años, en lo frágil que es la memoria y en lo pronto que se olvida la historia reciente... cuando no interesa recordar.

Es cierto: hace 40 años, como en España no se vivía en ningún sitio. Y a día de hoy, todavía, tampoco. Por suerte para los que viven fuera.

Nota: No se pierdan a Isabel Blanco, la actriz que interpreta el papel de Hannah... ¡amor platónico! :-)

22.11.06

Sousveillance, 2a parte

Estos días he visto algunos ejemplos interesantes de control inverso (ver post de hace unos meses). Es decir, de cómo los poderosos (policías y empresarios en este caso) se ven sometidos al control "desde abajo" gracias a la tecnología; en este caso a los móviles con vídeo:

LA POLI DISPARA CON TASER A UN ALUMNO POR NO LLEVAR EL CARNET DE BIBLIOTECA
http://utubeblog.wordpress.com/2006/11/17/ucla-police-taser-student-video-on-youtube/

COMANDO PRECARIO, QUE DENUNCIA LA PRECARIEDAD E INSEGURIDAD LABORAL
http://www.rrhh-confidencial.blogspot.com/

¿No creéis que cuando esto se generalice el miedo a ser pillado puede cambiar la actitud prepotente y chulesca de estos "poderosos"? Yo creo que la tecnología tiende a igualar fuerzas: puede que el camarero no pueda permitirse renunciar a un puesto de trabajo miserable, pero el empresario que ofrece según qué condiciones tiene MUCHO MÁS QUE PERDER si salen su jeta y su nombre en Internet o por la tele que ante una eventual inspección de trabajo....